Ori

 

 

Para los Yorubas, Ori es la cabeza interna de la persona, el Espíritu de Conciencia, el cual cada uno de nosotros recibe en el cielo. Es el símbolo del discernimiento.

El destino de la persona, es decir el éxito o el fracaso, depende en gran medida en el tipo de cabeza que se escogió en el cielo. La creencia de los Yoruba en ori como símbolo se expresa en los siguientes versos: Ení to gbón, ( Aquél quien es sabio ) Ori e lo ni o gbón ( Se hizo por su Ori ) Eeyán ti o gbón ( Aquél que no es sabio ) Orii re lo ni o go jusú ló. ( Escogió un pedazo de ñame (papa) por Ori. )

Los Yorubas consideran a Ori una de las principales deidades de su panteón. Es reconocida como la mayor por debajo de Olodumare. Cada Ori es reconocido como el Dios personal, quien siempre está presente acompañando e interesada en resolver los asuntos personales que el destino de la persona enfrenta. Como deidad Ori es atendido y propiciado por la religión Yoruba.

Orunmila quien es realmente el comunicador de los deseos de los dioses. Un intermediario también para Orí, quien lo denomina ELÉRÍ ÌPÍN ( testigo de la elección del destino de cada hombre). Esto que dice ORI es debido a que Orunmila está presente en el cielo cuando cada hombre elige su destino y así Orunmila a través de Ifá comunica a cada persona en la tierra los deseos de su Ori.

Todos los destinos de las personas han sido decididos en el cielo, esto está considerado vital para la consulta del sistema de Ifa, para así poder saber los favores o no favores que cada Ori da a su persona, siendo su Ori capaz de allanar el camino. Por esto el sistema de adivinación de IFA  es un factor importantísimo en la vida de los yorubas. Hablando claro podemos decir que una persona cuado se consulta está escuchando todos los deseos e su Ori y de otros dioses, comunicando los sacrificios o soluciones pertinentes. La función de los dioses es la de ayudar a ORI par que este guie a cada persona en el destino de su vida. Cuando un hombre rechaza a su ORI este no puede ser cambiado por otro, ni ayudado por los dioses ya que estos también tienen su propio ORI el cual los dirige en su vida diaria.

Es Orí el único Orisá que ha de acompañar a su devoto en el largo viaje atravesando el mar sin retorno, cuenta Ifá , haciendo hincapié en que Orí es el Òrisá del hombre por excelencia y aquel a quien le importa sobremanera lo que nos suceda, dado que nuestra felicidad o grado máximo de plenitud a ser gozado en nuestra vida terrena se encuentra almacenado en los niveles de conciencia de ORI.

Dice la tradición Yoruba que el éxito o el fracaso en la vida de una persona esta íntimamente ligado a la cabeza que escogió en el cielo.
Por lo tanto Ifá enseña a sus hijos y a los sacerdotes Tradicionalistas del culto Òrisá , la adecuada alimentación de la cabeza de los hombres para provocar reestructuraciones o fortalecimientos en ORI y como apoyar a este a encontrar los caminos de la buena vida o lo que deberíamos llamar correctamente los caminos propicios para encontrar la mejor buena vida para cada uno de nosotros, y no como solemos engañarnos y caer en errores , buscando afanosamente prototipos de vidas por imitación que muchas veces nos hacen perder un tiempo precioso, en el cual podríamos todos invertir energía en potenciar nuestro mejor destino y alcanzar más próximo la felicidad deseada.