Historia

Historia1La colonización del nuevo mundo fue lo que dio en origen a la importación de negros esclavos africanos, que comenzó hacia el año 1501. Se les utilizaba para cualquier tipo de labor que el hombre blanco consideraba excesivamente dura para él, como el campo o las minas. De África -más concretamente de Nigeria – proviene el pueblo yoruba que, entre otras tribus africanas, fue traído del Nuevo Mundo por traficantes de esclavos. Estos traficantes, sin escrúpulos se aprovechaban del contacto con algunos jefes tribales que habitaban en las regiones costeras y organizaban la cacería de miembros de otras tribus, a las que consideraban enemigas

La religión les servio de apoyo moral y espiritual, impidiéndoles caer vencidos por el dolor y la nostalgia ante la injusticia, la infamia y el ultraje al que fueron sometidos por los traficantes.

Los esclavos negros fueron llevados a países como Cuba, Brasil, Santo Domingo y Haití, logrando conservar su tradición espiritual religiosa por medio de un mecanismo ingenioso y creativo : el sincretismo.

La prohibición de los esclavos a practicar su religión los llevo que comenzaran a ocultarla a través de los nombres de los santos Cristianos, pensando en la similitud que había entre ellos y algunos dioses del Panteón Yoruba.

El sincretismo no era sólo un proceso de asignación casual de nombres cristianos a divinidades africanas, sino que cada sincretización se hacía de acuerdo a las similitudes entre las características de los santos cristianos y a la historia y características de los Orichas africanos. El proceso de estudio, análisis y síntesis comenzaba en el intento de homogenización o armonización de las versiones religiosas provenientes de diferentes Tribus y religiones.

Así nacieron las diferentes nominaciones, la sincretización de los diferentes cultos africanos a la religión católica, como producto de un proceso natural y lógico; así nació la Regla de Ocha-Ifa o Santería.

Para fines del siglo XIX, en el culto yoruba había ganado muchos devotos entre los pobladores españoles de las áreas caribeñas interesadas en la magia ritual de este pueblo, que curaba enfermedades que los médicos no podían, y que eran extraordinariamente precisos en sus predicciones.

Así, el hombre blanco empezó a participar en los ritos primitivos de los esclavos africanos, tomando parte en ellos ocasionalmente.

 

Los comentarios están cerrados.